El contexto
Frax permite invertir en activos de forma fraccionada para un público B2B — un modelo que abre el acceso a instrumentos que antes requerían capital mucho mayor, pero que trae consigo conceptos financieros que no son evidentes incluso para usuarios profesionales que invierten por primera vez de esta forma.
Mi rol
Diseño de producto end-to-end: flujos de inversión, dashboards, listados de activos, notificaciones y la experiencia de pago — todo enfocado en traducir la mecánica de la inversión fraccionada en decisiones que se entienden sin ambigüedad, sin simplificar de más al punto de esconder información que el usuario necesita para decidir con confianza.
Claridad como producto
El desafío no era estético, era de comprensión: cada pantalla tenía que responder, sin ambigüedad, cuánto se está invirtiendo, en qué, y qué pasa después. Ese fue el criterio detrás de cada decisión de flujo y de contenido, del dashboard principal a la confirmación de pago.
El resultado
Una plataforma de inversión que un usuario B2B puede operar con confianza, sin sacrificar la información que un inversor experimentado espera tener a mano en cada paso.